{"id":2104,"date":"2021-03-23T09:33:48","date_gmt":"2021-03-23T09:33:48","guid":{"rendered":"http:\/\/localhost\/nuss\/?page_id=167"},"modified":"2025-09-19T05:38:28","modified_gmt":"2025-09-19T05:38:28","slug":"nuestra-historia","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/shanghaiyunheyebohotel.com\/es\/nuestra-historia\/","title":{"rendered":"Nuestra historia"},"content":{"rendered":"<div data-elementor-type=\"wp-page\" data-elementor-id=\"2104\" class=\"elementor elementor-2104\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-8f5bb9d elementor-section-boxed elementor-section-gap-beside-yes elementor-section-height-default elementor-section-height-default elementor-section-column-vertical-align-stretch\" data-id=\"8f5bb9d\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-extended\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-7ec4215\" data-id=\"7ec4215\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-edd9d03 elementor-widget__width-initial elementor-invisible elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"edd9d03\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-settings=\"{&quot;_animation&quot;:&quot;nussFadeInUp&quot;}\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p><strong data-spm-anchor-id=\"a2ty_o01.29997173.0.i132.48c8c921HQqKRc\">Donde el silencio fue el primer modelo<\/strong><\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-ae7e42f e-flex e-con-boxed e-con e-parent\" data-id=\"ae7e42f\" data-element_type=\"container\" data-e-type=\"container\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"e-con-inner\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-136c3a3 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"136c3a3\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p>El Shanghai Yunhe Yebo Hotel no naci\u00f3 de un plan de negocios, naci\u00f3 de un anhelo.<\/p><p>En 2020, mientras Shangh\u00e1i volv\u00eda a la vida tras meses de calma, sus calles vibraban con m\u00e1s fuerza que nunca. Los rascacielos brillaban, los letreros de ne\u00f3n titilaban y el ritmo del comercio eclipsaba la quietud. Pero en el rinc\u00f3n m\u00e1s tranquilo de la ciudad \u2014donde el r\u00edo Huangpu se curva suavemente hacia los humedales de Chuansha, donde el bamb\u00fa crece silvestre en callejones olvidados y donde la niebla matutina a\u00fan se cierne sobre los tejados de los pueblos\u2014 nuestro fundador, un arquitecto cansado convertido en trotamundos, se sent\u00f3 bajo un baniano centenario con una sola pregunta: <em>\u00bfQu\u00e9 pasar\u00eda si un hotel no intentara impresionar\u2026 sino que intentara curar?<\/em><\/p><p>Esa pregunta se convirti\u00f3 en la semilla.<\/p><p>Sin grandes inversores. Sin mandatos corporativos. Solo la convicci\u00f3n de que, en una ciudad obsesionada con la velocidad, el acto de hospitalidad m\u00e1s radical es ofrecer tranquilidad.<\/p><p>As\u00ed que elegimos este lugar, el edificio 54, n.\u00b0 179 de la aldea Lianmin, no porque fuera barato, conveniente o visible en los mapas, sino porque era <em>invisible<\/em>Un rinc\u00f3n olvidado del viejo Shangh\u00e1i, donde los vecinos a\u00fan se saludan por su nombre, donde las gallinas cloquean al amanecer y donde el viento trae el aroma a jazm\u00edn de los jardines. Aqu\u00ed, el ritmo lo marca el sol, no el despertador.<\/p><p>No renovamos la vieja casa del pueblo. La escuchamos.<\/p><p>Se conservaron las vigas de madera originales, cuyos nudos narraban historias de lluvia y tiempo. El patio se abri\u00f3 de nuevo al cielo. Las ventanas se abrieron no para contemplar la ciudad, sino las nubes, los p\u00e1jaros y la lenta danza de las sombras sobre las piedras cubiertas de musgo. Utilizamos materiales de artesanos locales: cer\u00e1mica hecha a mano de Jingdezhen, lino tejido en Zhejiang, hojas de t\u00e9 recolectadas por ancianos en las colinas m\u00e1s all\u00e1 de Pudong. Cada detalle fue elegido no por moda, sino por autenticidad.<\/p><p>Nos negamos a instalar televisores en las habitaciones. \u00bfPor qu\u00e9? Porque nos dimos cuenta de que los hu\u00e9spedes ya pasaban el d\u00eda mirando pantallas: en trenes, en reuniones, en la cama. En su lugar, pusimos diarios junto a la cama. Un solo bol\u00edgrafo. Una nota: <em>\u201cEscribe aquello de lo que est\u00e1s huyendo\u201d.<\/em><\/p><p>Capacitamos a nuestro personal no en saludos preestablecidos, sino en presencia. Para que sepan cu\u00e1ndo un hu\u00e9sped se detiene demasiado tiempo en el jard\u00edn. Para que dejen una taza de t\u00e9 de manzanilla caliente en la puerta sin llamar. Para que recuerden que el nombre de un hu\u00e9sped no es solo un c\u00f3digo de reserva, sino una persona que trajo su cansancio hasta aqu\u00ed.<\/p><p>El restaurante, <em>Mesa Yunhe<\/em>Nunca se concibi\u00f3 como un destino gastron\u00f3mico. Se concibi\u00f3 como un ritual. Nuestro chef, quien fuera t\u00e9cnico con estrella Michelin, dej\u00f3 atr\u00e1s las cocinas de alta presi\u00f3n de la ciudad para cocinar con las estaciones, no con el men\u00fa. Recolecta verduras silvestres con agricultores locales. Fermenta su propia salsa de soja. Sirve platos que recuerdan a la memoria: panceta de cerdo estofada que huele a inviernos de la infancia, sopa de ra\u00edz de loto que despeja la mente, martinis de lichi y chile que te hacen sonre\u00edr sin saber por qu\u00e9.<\/p><p>\u00bfY los hu\u00e9spedes? Empezaron a llegar, no por vest\u00edbulos dignos de Instagram, sino por algo que no pod\u00edan nombrar. Un viajero de negocios que llor\u00f3 tras su primera bocanada de aire matutino. Una madre y su hija que se quedaron tres semanas porque \u00abse sent\u00eda como volver a casa, aunque nunca hab\u00edamos estado aqu\u00ed\u00bb. Un poeta que escribi\u00f3 una colecci\u00f3n entera bajo el baniano y la dej\u00f3 en nuestra recepci\u00f3n con una sola l\u00ednea: <em>\u201cEste lugar me devolvi\u00f3 el silencio\u201d.<\/em><\/p><p>Hoy en d\u00eda, no somos el hotel m\u00e1s grande de Pudong.<br \/>No somos los m\u00e1s ruidosos<br \/>No disponemos de piscina en la azotea ni de bar de champ\u00e1n.<\/p><p>Pero tenemos algo m\u00e1s raro:<br \/><strong>Un espacio donde la gente recuerda c\u00f3mo estar quieto.<\/strong><\/p><p>No nos consideramos un hotel de lujo.<br \/>Nos llamamos un santuario.<\/p><p>\u00bfY nuestra historia? A\u00fan se est\u00e1 escribiendo: cada hu\u00e9sped que cruza nuestras puertas, deja su ruido en la puerta y se lleva a casa no un recuerdo... sino una sensaci\u00f3n de paz.<\/p><p>Porque a veces, lo m\u00e1s revolucionario que puedes ofrecer en un mundo hiperconectado\u2026<br \/>\u2026es simplemente estar callado.<\/p><p data-spm-anchor-id=\"a2ty_o01.29997173.0.i135.48c8c921HQqKRc\">\u2014 <em>Shanghai Yunhe Yebo Hotel, desde 2021<\/em><br \/><em>Donde la ciudad se desvanece. Y recuerdas qui\u00e9n eres.<\/em><\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-1baee196 elementor-section-stretched elementor-section-boxed elementor-section-gap-beside-yes elementor-section-height-default elementor-section-height-default elementor-section-column-vertical-align-stretch\" data-id=\"1baee196\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\" data-settings=\"{&quot;background_background&quot;:&quot;classic&quot;,&quot;stretch_section&quot;:&quot;section-stretched&quot;}\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-extended\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-31be377b\" data-id=\"31be377b\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-5a1589b8 elementor-widget elementor-widget-nuss-heading\" data-id=\"5a1589b8\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"nuss-heading.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"nuss-modern-heading\">\r\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"heading-secondary-wrap\">\r\n\t\t\t\t<h3 class=\"heading-secondary elementor-heading-title\">Consultar disponibilidad <\/h3>\t\t\t<\/div>\r\n\t\t\r\n\t\t\t\r\n\t\t\t\r\n\t\t\t\t\t<\/div>\r\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-3ab5412f elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"3ab5412f\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<iframe border=\"0\" src=\"https:\/\/www.trip.com\/partners\/ad\/S5453884?Allianceid=4590391&#038;SID=260846636&#038;trip_sub1=\" style=\"width:120px;height:200px\" frameborder=\"0\" scrolling=\"no\" id=\"S5453884\"><\/iframe>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Where Silence Was the First Blueprint Shanghai Yunhe Yebo Hotel was not born from a business plan\u2014it was born from a longing. In 2020, as Shanghai surged back to life after months of stillness, its streets pulsed louder than ever. Skyscrapers glittered, neon signs flickered, and the rhythm of commerce drowned out the quiet. But [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"parent":0,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"footnotes":""},"class_list":["post-2104","page","type-page","status-publish","hentry","post-no-thumbnail"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/shanghaiyunheyebohotel.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/2104","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/shanghaiyunheyebohotel.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/shanghaiyunheyebohotel.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/shanghaiyunheyebohotel.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/shanghaiyunheyebohotel.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2104"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/shanghaiyunheyebohotel.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/2104\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/shanghaiyunheyebohotel.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2104"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}